Sin embargo, y entrando ya en nuestro caso particular del PERRO DE MONTAÑA DE LOS PIRINEOS, no hemos de confundir su INSTINTO innato de protección de rebaños con la "IMPRONTA" que obligatoriamente debe de recibir para realizar su cometido a la perfección.

En este sentido, podemos definir la "IMPRONTA" como la socialización hacia las ovejas a que se somete al animal, para que, -empezando por aprovechar los períodos críticos de socialización óptima del cachorro y siguiendo con unas normas muy concretas de manejo junto al rebaño-, obtengamos de él un apego en grado superlativo y permanente hacia éste, de manera que estando solo o acompañado por el pastor, nunca se separe de aquél, sea cual fuere la circunstancia adversa o no, de cada momento. Esto unido a su INSTINTO INNATO de guarda y protección, dará como resultado que el Perro Protector de Rebaños haga el cometido por el cual fue seleccionado prácticamente sin ninguna fisura.


¿ C o m o  f u n c i o n a n ?
Raúl Espinosa - Angélica Fleck                                                     perroprotector@gmail.com                                                           Móvil:   O9-448 23 26
P E R R O  P R O T E C T O R
Si la "IMPRONTA" no se hace correctamente, -ya sea colocando al perro junto a las ovejas a una edad tardía o incumpliendo las adecuadas normas de manejo establecidas-, se corre el grave riesgo de que el perro no conviva con el rebaño o se aleje de éste por largos períodos de tiempo, dejándolo totalmente desprotegido lo que, sin lugar a dudas, significaría la inoperancia del animal.